Soy María, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y sexualidad femenina.
Acompaño a mujeres en perimenopausia y menopausia a reconciliarse con su cuerpo, su deseo y su placer, desde la escucha, el juego y la suavidad.
He pasado años escuchando historias de dolor, sequedad, culpa o desconexión… La primera de esas historias fue la mía.
Soy superviviente de ASI (Abuso Sexual Infantil), experiencia vital que me ha llevado hasta este proyecto, a poner todo lo recorrido al servicio del bienestar femenino.
Y he aprendido que la recuperación del placer no es una meta, sino un camino de regreso a casa.
Por eso nació mi manera de acompañar: divertida, amorosa y libre de juicios.
Trabajo con movimiento, conciencia corporal y educación sexual, integrando todo lo que somos —no solo músculos y hormonas, sino emociones, vínculos y deseos.
Creo espacios donde las mujeres puedan nombrar lo que nunca se dijo.
Y cada vez que una mujer me dice “ya no me duele” o “vuelvo a disfrutar”, sé que estamos sanando algo mucho más grande que un tejido.
Fuera de la consulta (y dentro también), soy madre de familia numerosa, amante del teatro, un poco rata de biblioteca y una bailarina habitual de ecstatic dance.
No soy solo fisiosexóloga.
Soy una mujer que también ha tenido que volver a su cuerpo, una y otra vez.

